
La historia del ‘Aguacatón’ herreño. Por Zimites el Pastelero
Lo primero es informarles que un ‘aguacatón’ es un aguacate muy grande. Tan grande que no pasa desapercibido. Como el de la foto, sin ir más lejos, que tiene una curiosa historia.
Un equipo de esta productora se trasladó hasta El Hierro para grabar varios reportajes. Una vez llegados a la isla, en el aeropuerto, se dirigieron a alquilar un coche, eligiendo una empresa de la tierra, siendo “Autos Bamir” la elegida. Durante la gestión para rellenar los documentos necesarios, una de las integrantes del equipo reparó en unos aguacates que, por su gran tamaño, llamaban la atención. Un ejemplo más de los afamados productos de la isla del Meridiano. La fémina del equipo de grabación preguntó, en broma, si el aguacate entraba dentro del equipamiento de serie del vehículo, obteniendo una sonrisa negativa por respuesta.
Pasados dos días, y una vez que el equipo de grabación había acabado su trabajo, volvieron al aeropuerto herreño para regresar a Tenerife. Encontraron la oficina de los vehículos de alquiler cerrada y depositaron la llave en el buzón que hay para estos menesteres. Sacaron las tarjetas de embarque, facturaron y entraron en la sala de embarque a la espera de subir al avión.
Minutos antes de entrar en la pista para ir hasta el Binter, se les acercó la responsable de la agencia (había tenido que ausentarse un momento de la oficina, aunque tenía ‘controlada’ la salida de nuestros compañeros) y les regaló uno de aquellos soberbios ejemplares de aguacate que había visto en su oficina.
- “Para ustedes”, les dijo, con una sonrisa
Finalmente, el “Aguacaton” embarcó con ellos. Días después ofrendó su existencia vegetal con todos los honores. ¡Estos herreños!
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Zimites el Pastelero
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